Cinco años de sistemas de juego, inteligencia colectiva y fútbol


11 de abril de 2025

Hace cinco años publicamos un artículo científico con el que intentamos explicar cómo Johan Cruyff y Pep Guardiola transformaron nuestra forma de entender el fútbol. Defining a Historic Football Team: Using Network Science to Analyze Guardiola’s F.C. Barcelona, publicado en Scientific Reports (Nature) en 2019[i], no solo cuantificó el estilo de juego de uno de los equipos más influyentes de la historia, sino que abrió una ventana hacia una comprensión más profunda del fútbol: como sistema complejo, como red de conexiones vivas, como una forma de arte colectivo.

Este año los autores celebramos el quinto aniversario de aquel artículo (ver foto) Lo hacemos porque nos encanta reunirnos para hablar de sistemas de juego. Pero también porque creemos que ese artículo dejó un legado. Fue citado en libros, comentado en medios y, con más de 66.000 accesos, se convirtió en un éxito inusual para una publicación académica de este tipo. Los amantes de los datos encontrarán allí mucho material para explorar, pero el valor del estudio va más allá: si bien fue posible gracias a los datos, demostró que hay aspectos del juego que escapan a la métrica, pero que son esenciales para comprender su belleza.

Fotos de Javier Martín Buldú, Javier Busquets[ii] y Paco Seirul.lo. En la izquierda en el estudio de grabación del podcast y en la derecha en las instalaciones de La Masía en el FC Barcelona.

Una red de inteligencia compartida

Usamos la Ciencia de Redes para analizar los partidos del Barça de Guardiola en la temporada 2009/2010. Cada posición media de un jugador era un nodo; cada media de pases, un enlace. La estructura que emergía mostraba una organización dinámica, viva y adaptativa, siempre buscando generar superioridad sobre el rival. Las métricas describían triangulaciones densas, caminos cortos, alta conectividad. Pero lo que estaba en juego no era solo la posesión del balón, sino una forma de pensar y de jugar donde cada decisión individual estaba integrada en un todo.

Este modelo no era solo un diseño táctico con defensas, medios y delanteros. Era la expresión de una filosofía: aprendizaje colectivo, creación de zonas estratégicas, alternancia entre fases de control y de recuperación, y dominio de los momentos críticos del juego. Todos estos elementos están magníficamente desarrollados por Paco Seirul·lo en su reciente libro ADN Barça (2024[iii]).  donde destaca la colaboración, la anticipación y la generación de ventajas no desde la fuerza bruta, sino desde la coordinación.

Cambios de fase y liderazgo distribuido

Una de las claves de este estilo de juego es entender que el fútbol no se juega en compartimentos estancos. Cada momento del partido implica un cambio de fase: atacar, replegarse, presionar, recuperar, respirar. Cada fase requiere roles, liderazgos y conexiones diferentes.

De ahí surge el concepto de liderazgo distribuido: no hay un único conductor, sino múltiples voces que emergen y se repliegan según las necesidades del sistema. Jugadores como Xavi, Iniesta, Messi o Busquets no solo acumulaban pases: marcaban el ritmo del juego. Por un lado, generaban ventajas; por otro, desordenaban al rival, obligándolo a un mayor desgaste físico. Como músicos de jazz, sabían cuándo liderar, cuándo seguir, cuándo improvisar[iv]. El resto del equipo no era pasivo: respondía con inteligencia, compartiendo lenguaje, intención y visión.

Una de las contribuciones más originales del estudio fue mostrar cómo este estilo de juego dividía el campo en zonas de resolución de problemas. Cada área era un laboratorio donde los jugadores no repetían fórmulas, sino que exploraban soluciones. La superioridad posicional no surgía de una ocupación estática del espacio, sino de su creación dinámica.

Estos espacios se generaban en movimiento, se ajustaban en tiempo real, y se definían por interacciones más que por esquemas. En esa fluidez aparece lo inconmensurable: la intuición compartida, la empatía táctica, el entendimiento y la complicidad. El fútbol se convierte entonces en un diálogo entre lo conocido y lo nuevo, entre la estrategia y la sorpresa.

Un estilo único

También analizamos datos para alimentar un modelo conceptual del juego. El uso de redes temporales de 50 pases permitió observar cómo se reorganizaba el equipo antes de marcar o recibir un gol. El Barça mostraba patrones únicos: construía redes más rápidamente, jugaba más horizontal antes de marcar, sufría cuando su dispersión aumentaba.

Lo que diferenciaba al Barça era su capacidad de generar un repertorio amplio de jugadas y acciones, en contraste con equipos que, con el paso del tiempo, tienden a la repetición y al desorden: es decir, a una distribución homogénea de posiciones y energía, y a un repertorio previsible.

Como bien afirma Paco Seirul·lo, la belleza del juego surge de la autenticidad de un estilo, no de imitar al rival. Jugar al juego del otro suele llevar a la derrota. La autenticidad se construye desde la confianza, el aprendizaje, la generosidad y la voluntad de conectar. Este estilo de fútbol se basa en el respeto: no busca avasallar, sino superar al rival de forma sistemática desde una identidad única. Eso, más allá de los títulos, es lo que lo hace inolvidable.

Hacia una organización del futuro

El fútbol, como cualquier organización humana, refleja nuestras posibilidades. El enfoque de redes nos mostró que el rendimiento no es solo físico o técnico: es organizativo, emocional, adaptativo. Un equipo que aprende colectivamente, que rota roles, que innova, que potencia tanto al individuo como al conjunto, tiene más capacidad de anticipación, de respuesta, de éxito.

Cinco años después, seguimos revisitando aquel artículo y seguimos aprendiendo. Nos recuerda que el fútbol puede sistematizarse, pero no se entiende solo con cifras, sino a través de la interacción humana en un juego que genera muchas acciones imprevisibles. Un equipo debe equilibrar la capacidad de compartir un objetivo sin perder la autonomía individual. Por ello, un equipo está en una dimensión que trasciende al individuo. En consecuencia, un estilo de juego pertenece a otra escala. Esperamos que disfruten del podcast.


[i] Buldú, J. M., Busquets, J., Echegoyen, I., & Seirul·lo, F. (2019). Defining a historic football team: Using Network Science to analyze Guardiola’s F.C. Barcelona. Scientific Reports, 9, Article 13602. https://doi.org/10.1038/s41598-019-49969-2

[ii] Con una evidente perdida de cabello. Nada serio. Otro estilo. Para los curiosos: https://es.wikipedia.org/wiki/Liquen_plano

[iii] Seirul·lo de Vargas, F. (2024). ADN BarçaRoca Editorial; 001 edición (21 marzo 2024)

[iv] Seirul.lo de Vargas, F; Busquets, J; Vilà i Bosch, J (2017) FC Barcelona. Gobernando líderes: una reflexión sobre el fútbol como sistema de juego complejo, Harvard Deusto Business Review, Mayo 2017

Imagen de Javier Busquets Carretero
Javier Busquets Carretero

Javier Busquets es un académico, conferenciante y consultor, especializado en áreas de economía y política digital, así como en estrategia de transformación digital.

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